Defensor de los derechos humanos, senador de la República
Candidato Presidencial 2026
Iván Cepeda Castro nació el 24 de octubre de 1962 en Bogotá. Es escritor, activista de derechos humanos y político colombiano. Actualmente se desempeña como Senador de la República por el Pacto Histórico.
Es hijo de Manuel Cepeda Vargas, dirigente político y senador de la Unión Patriótica asesinado en 1994, y de Yira Castro, activista de Sincelejo. Su vida ha estado marcada por la defensa de las víctimas del conflicto armado y la construcción de paz en Colombia.
En 1965, cuando era apenas un niño, su familia fue forzada al exilio, viviendo en Checoslovaquia y Cuba antes de regresar a Colombia en 1970. Tras el asesinato de su padre, fundó la Fundación Manuel Cepeda Vargas dedicada a esclarecer el crimen y defender los derechos de las víctimas del genocidio contra la Unión Patriótica.
— Iván Cepeda Castro
Universidad de Lyon, Francia (2003)
Universidad de Sofía, Bulgaria (1987)
Universidad INCCA de Colombia
Autor de múltiples publicaciones sobre derechos humanos
Fundó la organización dedicada a la defensa de las víctimas y el esclarecimiento del genocidio contra la Unión Patriótica.
Lideró el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (MOVICE), consolidando la organización de víctimas a nivel nacional.
Elegido por el Polo Democrático Alternativo, destacándose por sus debates de control político sobre parapolítica y derechos humanos.
Elegido Senador por el Pacto Histórico, continúa su labor legislativa en defensa de la paz y los derechos humanos.
Junto a Aida Quilcué, lidera la fórmula presidencial para las elecciones 2026, con un programa centrado en la paz, la justicia social y los derechos humanos.
Logró que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenara al Estado colombiano por el asesinato de su padre, sentando un precedente para las víctimas de la UP.
Reconocido nacional e internacionalmente por su papel en la promoción y defensa de los acuerdos de paz firmados en La Habana.
Sus debates sobre parapolítica y falsos positivos fueron fundamentales para revelar la verdad sobre graves violaciones de derechos humanos.
La búsqueda incansable de la verdad histórica es el pilar fundamental para la reconciliación nacional.
Combatir la impunidad y garantizar que los responsables de crímenes respondan ante la sociedad.
La construcción de una paz completa y duradera, con implementación total de los acuerdos.
Preservar la memoria histórica para garantizar que las atrocidades del pasado no se repitan.
Las víctimas merecen una reparación integral que restaure su dignidad y sus derechos.
Transformar las condiciones que permitieron los crímenes para que nunca más vuelvan a ocurrir.